Paf cerró el ejercicio 2025 con un crecimiento positivo en todos sus mercados, destacando especialmente la evolución del negocio en España, que se convirtió en uno de los principales motores de crecimiento del grupo.
La compañía alcanzó una facturación del juego de 22,5 millones de euros, frente a los 21,8 millones registrados el año anterior, mientras que el impuesto sobre loterías aumentó de 2,7 a 2,8 millones de euros.
El beneficio operativo del grupo ascendió a 58,9 millones de euros, frente a los 54,2 millones de 2024, lo que supone un incremento del 9%.
Uno de los movimientos estratégicos más relevantes del periodo fue el traslado de toda la operativa española de Paf a Ceuta. Desde el 1 de enero de 2026, la actividad en España se desarrolla a través de la filial Paf Games S.A., con sede en la ciudad autónoma.
La compañía destaca que esta reorganización permite acogerse al régimen fiscal especial de Ceuta, que contempla una reducción del 50% tanto en el impuesto sobre el juego como en el impuesto de sociedades para empresas que desarrollen actividad real y sustancial en el territorio.
Según explica el grupo, este cambio permitirá generar ahorros de costes y mejorar la competitividad de la compañía en el mercado español a largo plazo.
En paralelo, Paf continuó reforzando su estrategia de juego responsable. El 9 de febrero de 2026 redujo el límite anual de pérdidas para clientes mayores de 25 años hasta los 15.000 euros, dentro de su política de sostenibilidad y control del juego online.














